El deber de obtener el consentimiento.

Pongámonos en situación. Una empresa de telecomunicaciones, por ejemplo, nos llama por teléfono y nos ofrece una linea de ADSL de 500 gigas de velocidad, con fibra óptica 2.0 hasta la misma tarjeta de red y nos pide el dni y una cuenta corriente para pasarnos los cargos.

Bien, ya tenemos un problema.

En primer lugar debemos saber que nos asiste el Articulo 5 de la Ley de Protección de Datos que dice así:

“Los interesados a los que se soliciten datos personales deberán ser previamente informados de modo expreso, preciso e inequívoco”

¿Que quiere decir esto? quiere decir que quien contacte con nosotros debe informarnos en todos los casos de que nuestros datos van a formar parte de un fichero, quien es el responsable del tratamiento (quien se hace cargo de velar por la seguridad de los datos) y donde puedo hacer uso de los derechos que me ampara la Ley.  Mas adelante hablaremos de estos derechos.

Lo lógico sería despedirse del interlocutor si esto no se produce, ya que no sabremos quien trata con nuestros datos y, mucho menos, sabremos a quien acudir para ejercitar nuestros derechos.

Hay que tener MUY claro que las empresas que nos ofrecen algo por teléfono deben siempre identificarse claramente y no llamar con numeración privada, oculta, etc.

En segundo lugar, debemos fijarnos muy bien en si el interlocutor se dirige a nosotros por nuestro nombre o no. En caso de no hacerlo deberíamos tomar todas las precauciones a la hora de dar nuestro nombre y apellidos reales, porque si no tenemos la certeza de saber con quien estamos hablando, pueden tomar esos datos de forma fraudulenta. En el caso de que se dirijan a nosotros por nuestro nombre tenemos el derecho de exigir que nos digan de donde han averiguado nuestros datos. Las excusas para no decir nada suelen ser “es que yo llamo desde una centralita y tengo un ordenador donde me aparecen los datos”, etc… En ese caso desconfiar absolutamente y cortar la llamada, aunque la experiencia me dice que a estas alturas, si no son de fiar, ya habrán colgado ellos mismos.

Y sobre todo, lo de siempre, su deber y su obligación es informarnos de que han obtenido nuestros datos de fuentes accesibles (paginas blancas, qdq, etc…) y que tenemos nuestros derechos y podemos ejercitarlos dirigiéndonos a un determinado e-mail o dirección postal. Si esto no se cumple a rajatabla, hay que desconfiar totalmente.

Hay que tener especial cuidado con esto último. Somos muchos los que no tenemos los servicios de telefonía contratados con Telefónica y por lo tanto ya no nos anuncian en las páginas blancas. Si tenemos la certeza de que ese medio no publica nuestros datos, nos están intentando engañar. Mucho Ojo.

De momento vamos a dejarlo aquí. Cualquier duda o sugerencia siempre es bienvenida. Y si tenéis algún caso que queréis consultar, no dudéis en comentarlo en el blog.

Saludos.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.