Derecho de Cancelación.

Sábado a las 15:35h. Estamos amodorrados en el sofá de casa, tranquilamente, cuando llaman a nuestro móvil o teléfono fijo. Respondemos y se trata de una empresa de telecomunicaciones (las que mas habitualmente nos llaman a estas horas para “amenizarnos” la siesta.

En primer lugar, la empresa tiene la obligación, como vimos en una entrada posterior, de informarnos de quien nos está llamando, de la existencia de un fichero debidamente registrado en la Agencia Española de Protección de Datos, quien es el titular de dicho fichero y de qué forma se han obtenido nuestros datos. En este caso concreto deben decirnos que los datos se han obtenido de fuentes de acceso público (páginas blancas de telefónica, páginas amarillas, 118xx, etc.). Si no lo hacen así, como hace el 99.9 de las empresas que nos llaman, debemos desconfiar totalmente. No están cumpliendo la Ley, por lo que debemos pensar que el resto del procedimiento no lo tienen en cuenta, esto es, seguramente ni tienen un fichero organizado y registrado, o nuestros datos pueden estar campando a sus anchas por las diferentes empresas.

Una vez nos han preguntado si tenemos internet en casa, o un ordenador, lo aconsejable es no dar nunca ningún dato al respecto, porque si contestamos positiva o negativamente vamos a engordar aún más los datos que recaban de nuestra vida privada. El simple hecho de decirles si tenemos o no internet, móvil, ordenador o televisión de pago es suficiente para que lo apunten en nuestra ficha para poder vendernos lo que saben que no tenemos. Por lo que insistimos, NO dar nunca información de este tipo.

Lo más rápido y usual es decirles que no queremos que nos llamen mas, que borren nuestros datos, que no nos molesten que no queremos saber nada de ellos.

Pues sepan que esto no sirve de nada. Van a volver a llamar las veces que quieran y a molestarnos sin que nosotros podamos hacer más que enfadarnos y llevarnos un disgusto innecesario.

Lo ideal es pedirles la denominación de la empresa que nos llama, la dirección y el código postal. Si hacemos esto es muy probable que se den cuenta de que sabemos lo que estamos haciendo. La Ley dice que nos tienen que informar, como hemos visto, de estos datos. Así que no pueden negarse a darnos estos datos ni deben alegar que no están autorizados a darnos esta información. Están, no solo autorizados, sino que están obligados por Ley. Quizá si decimos esto último les hagamos sudar más de la cuenta.

Inmediatamente deberemos, si tenemos la posibilidad,  abrir el siguiente enlace

Formulario para ejercitar nuestro derecho a la cancelación de los datos

Deberemos rellenar todos los campos e imprimir la página. Es importante destacar claramente qué datos queremos cancelar. Una vez hecho esto lo enviamos por correo postal. Cabe destacar en este punto que la Ley impide que las empresas nos obliguen a enviar estos comunicados bien por correo certificado o burofax, así como exigirnos una compensación, precio o contraprestación por enviar este comunicado. Por lo tanto se debe enviar por correo postal ordinario. Para saber como debemos completar el formulario, aqui tenemos las instrucciones.

Terminado el procedimiento solo nos queda esperar diez días para que nos contesten. Lo deben hacer obligatoriamente, dentro de este plazo, y deben hacerlo para confirmar que nuestros datos han sido eliminados o informarnos de que no existen datos relativos a nosotros.

Si la contestación de la empresa no nos satisface, podemos solicitar la tutela de nuestros derechos a la Agencia Española de Protección de Datos, pero de esto hablaremos próximamente.

Promociones, regalos y asuntos varios.

Todos nos hemos encontrado con alguna promoción o regalo en el que el único requisito es rellenar un breve cuestionario.

Por ejemplo. La empresa A nos ofrece un tono de móvil gratis a cambio de informarle del número de teléfono móvil al que va a parar el tono. Ojo, porque esto encierra muchas veces una trampa.

Si bien es cierto que el número de móvil es imprescindible para poder hacernos llegar el tono, hay que leer cuidadosamente esa letra pequeña, ilegible en muchos casos, donde se nos informa de un par de cuestiones muy importantes.

Tomamos como ejemplo las condiciones de una web cualquiera, al azar:

Continuando acepto las condiciones del servicio de suscripción y privacidad de datos. Solo X,XX€/sms (iva inc.) + coste navegación Wap, consulte con su operador.

Nos encontramos con que una empresa nos ofrece un regalo a cambio de informarles de un número de teléfono móvil, pero no sabemos dónde va ese número, quien va a custodiar ese dato y qué condiciones (desconocidas) del servicio son aplicables.

En primer lugar veamos que dice la Ley Orgánica de Protección de Datos:

Artículo 5 . Derecho de información en la recogida de datos.

1. Los interesados a los que se soliciten datos personales deberán ser previamente informados de modo expreso, preciso e inequívoco:

a) De la existencia de un fichero o tratamiento de datos de carácter personal, de la finalidad de la recogida de éstos y de los destinatarios de la información.

b) Del carácter obligatorio o facultativo de su respuesta a las preguntas que les sean planteadas.

c) De las consecuencias de la obtención de los datos o de la negativa a suministrarlos.

d) De la posibilidad de ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición. e) De la identidad y dirección del responsable del tratamiento o, en su caso, de su representante.

Observamos que la empresa no cumple una sola de las obligaciones que dicta la Ley, por lo que recomendamos encarecidamente huir de este tipo de regalos.

En este caso la empresa debería informarnos del nombre de la empresa, si esta msima empresa es la titular del fichero que va a albergar nuestros datos, donde dirigirnos para ejercer nuestros derechos y, por supuesto, darnos la opción de permitir o no que nuestros datos pasen a formar parte de dicho fichero. Esto último, siendo condición indispensable para su modelo de negocio, vemos que va a ser del todo imposible.

Hay que desconfiar de las webs de empresas de ventas de contenido para móviles que no nos informen adecuadamente, ya que podemos acabar dándole nuestros datos a una empresa que venda estos datos a terceros, que nos inunden de publicidad indiscriminada o que nos encontremos que recibimos SMS de tarificación adicional sin saber que hacer o donde acudir.

En la próxima entrada explicaremos como ejercer nuestro derecho de cancelación para casos como este.

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